La fe en la Virgen del Valle es un pilar inquebrantable en el corazón del oriente venezolano. Cada mes de septiembre, las comunidades se llenan de fervor, y este año, Carúpano no fue la excepción. El pórtico del icónico Ateneo «Luis Mariano Rivera» se convirtió en el epicentro de un homenaje que trascendió lo estrictamente religioso para fusionarse con el arte y la identidad local.
Tradición y encuentro ciudadano en el Ateneo
El pasado 10 de septiembre, la comunidad carupanera demostró que la devoción es, ante todo, un acto de unión cívica y espiritual. La actividad logró congregar a la Fundación del Poder Popular Ateneo «Luis Mariano Rivera», a las autoridades de la Catedral Santa Rosa de Lima y a decenas de fervientes feligreses.
La jornada estuvo marcada por una profunda solemnidad que inició con la procesión de Santa Rosa de Lima, uniendo simbólicamente a dos grandes figuras espirituales de la región. El encuentro continuó con la celebración de la Palabra, marcando el ritmo de una tarde dedicada a la reflexión ciudadana.
Oración y memoria: Un mensaje de sanación colectiva
En tiempos de complejidad social, la fe actúa como un refugio y un espacio para la memoria colectiva. Las tradiciones religiosas ofrecen a las comunidades un lugar seguro para sanar y reencontrarse.
Así lo dejó claro el presbítero Jesús Villarruel, quien durante su intervención ofreció unas emotivas palabras que resonaron entre los asistentes y contextualizaron el propósito del encuentro: «Con mucha oración hemos podido hacer la celebración este año para pedir por tantos hermanos venezolanos fallecidos y también recordando todos los acontecimientos que vivió nuestro país».
Esta visión eclesiástica convierte la festividad no solo en una alabanza a la patrona, sino en un acto de empatía, solidaridad y consuelo para la sociedad actual.
El arte local rinde tributo a la Patrona de Oriente
Más allá de la liturgia, el homenaje brilló por su notable componente cultural. La fe de un pueblo también se materializa a través de su talento, y en esta ocasión, se dio apertura a exposiciones de pintura y actos culturales locales que engalanaron la velada.
Sobre esta hermosa integración artística, Auristela Tenías, representante de la Comisión de Cultura, destacó el compromiso de los creadores plásticos del municipio para honrar esta tradición: «Muchos de nuestros artistas aquí locales se han abocado a plasmar en esos lienzos las imágenes de esta Santa Virgen».
Es así como los pinceles y lienzos carupaneros se convirtieron en instrumentos de devoción, demostrando que la cultura y la religión caminan de la mano para preservar el patrimonio local.
El hilo conductor de nuestra identidad
En definitiva, la celebración de la Virgen del Valle en Carúpano nos recuerda que las tradiciones son el hilo conductor que mantiene viva la hermandad en nuestra sociedad. Promover y proteger estos espacios de encuentro, donde convergen la Iglesia, las instituciones culturales y el pueblo, es vital para fortalecer nuestra identidad.
El llamado es a seguir apoyando a nuestros artistas locales y a mantener encendida la llama de la fe, la esperanza y el respeto cívico en cada rincón del oriente venezolano.

Apasionado por la comunicación digital. Con una profunda vocación por informar sobre el acontecer del estado Sucre, especialmente de la región de Paria, soy parte del equipo editorial de CARUPANERO.COM. Mi objetivo diario es garantizar que la información llegue a nuestra comunidad de manera oportuna, veraz y con un enfoque que priorice los intereses, logros y desafíos del ciudadano sucrense.








